Descripción
En un día soleado, Lucas decidió construir un sencillo avión de papel, inspirado en sus aventuras imaginarias. Con un trozo de papel y mucha ilusión, hizo con cuidado los pliegues, creando una pequeña obra maestra. Mientras lanzaba el avión al aire, quedó asombrado al ver cómo flotaba con gracia, dejando tras de sí un rastro que parecía el de un sueño. Lucas corrió tras el avión, riendo y gritando de alegría, mientras su imaginación se elevaba aún más, llevándolo a lugares lejanos donde fue un gran explorador. Con cada nuevo lanzamiento se creaba un nuevo destino y la sencillez del papel se convertía en magia.






