Descripción
En pleno verano, la granja de su abuelo se transforma en un auténtico paraíso de actividad. Los niños se levantan temprano, emocionados por alimentar a las gallinas y conseguir huevos frescos. Mientras tanto, los bueyes pastan tranquilamente en los verdes campos y los patos nadan en el lago cercano. Todos se reúnen para ayudar a recoger frutas y verduras del huerto, riendo y jugando bajo el sol radiante. Al final del día, todos se reúnen frente al granero para contar historias y disfrutar de un delicioso refrigerio elaborado con productos de la propia finca, celebrando la sencilla alegría de la vida en el campo durante el verano.






