Descripción
En un pequeño pueblo, Jesús contó sus parábolas para enseñar lecciones de amor y compasión. Entre las historias, resonó profundamente la del Buen Samaritano, mostrando la importancia de ayudar a los demás, independientemente de sus diferencias. Otro cuento, el de la oveja perdida, ilustra el valor de cada individuo, enfatizando que cada vida es preciosa a los ojos de Dios. Mientras los niños escuchaban atentamente, sus corazones se llenaron de esperanza y bondad, al aprender que la verdadera riqueza está en amarse y cuidarse unos a otros, formando una comunidad unida por la fe y la solidaridad.






