Descripción
En un pequeño pueblo rodeado de montañas, había un altísimo roble que destacaba en el centro de la plaza. Los lugareños lo llamaban el "árbol de los deseos", porque creían que al tocar su robusto tronco y admirar su intrincada corteza, podían pedir un deseo especial. Cada año, en la época de la cosecha, los niños se reunían alrededor del árbol y contaban historias sobre cómo había sido testigo de momentos importantes de sus vidas. Un día, una joven llamada Clara decidió que era hora de pedir su propio deseo, soñando con un futuro lleno de aventuras y descubrimientos. Cuando tocó el árbol sintió una conexión mágica y, a partir de ese momento, su vida cambiaría para siempre.






