Descripción
Era Semana Santa y la pequeña Sofía estaba emocionada por decorar su árbol de Pascua. Con huevos de colores y cintas brillantes, ella y su conejito de peluche, Pip, difunden alegría por toda la casa. "¡Mira, Pip! ¡Este huevo es azul como el cielo!", exclamó Sofía mientras colgaba otro adorno. Flores primaverales decoraban la habitación y la luz del sol entraba por las ventanas, creando una escena mágica. Juntos rieron y bailaron alrededor del árbol, soñando con la búsqueda de huevos que harían al día siguiente. ¡La Semana Santa estaba a punto de ser inolvidable!






