Descripción
Era Nochebuena y el pequeño pueblo de Alegría se llenaba de luces y sonrisas. La familia Silva se reunió en la sala de estar para decorar su árbol de Navidad, que estaba lleno de globos de colores, serpentinas brillantes y confeti esparcidos por el suelo. Los niños reían y saltaban de alegría mientras colocaban las decoraciones, soñando con los regalos que traería Santa. La abuela, con una voz dulce, contaba viejas historias sobre el verdadero espíritu navideño, mientras el olor a galletas caseras llenaba el aire. Todos estaban listos para la gran fiesta que celebraría la unión y la felicidad familiar.






