Descripción
Era Nochebuena y la pequeña Clara estaba emocionada por decorar el clásico árbol de Navidad de la familia. Con la ayuda de sus padres, colgó cuidadosamente adornos de colores, lunares brillantes y una cinta dorada que brillaba a la luz de las velas. En lo alto del árbol colocaron una estrella dorada que simbolizaba la esperanza y la alegría de esa temporada festiva. Cuando el árbol cobró vida, Clara no pudo contener su felicidad. “¡Esta será nuestra mejor Navidad!”, exclamó, soñando con las sorpresas que traería la noche. El olor a galletas horneadas llenó el aire, prometiendo una celebración mágica.






