Descripción
En un día soleado, los niños del pueblo decidieron explorar el campo en busca de aventuras. Mientras corrían y jugaban, vieron un impresionante arco iris formándose en el cielo después de una ligera lluvia. Fascinados por los colores vibrantes, comenzaron a imaginar que el arcoíris era un puente mágico que conducía a un mundo de diversión y alegría. Con la ayuda del sol brillante y los pájaros juguetones que volaban alrededor, los niños se reunieron para dibujar el arcoíris en un gran trozo de papel, prometiendo que cada vez que lo vieran recordarían su amistad y las aventuras que vivieron juntos.






