Descripción
Era la noche de Halloween y la araña Tânia estaba emocionada por su fiesta de telaraña. Tejió una enorme red brillante en un rincón del jardín, decorada con murciélagos de papel y calabazas talladas que iluminaban la oscuridad. Mientras soplaban los vientos, Tanya bailaba alegremente en su red, esperando que los otros animales del bosque se unieran a ella. "¡Todos vengan a la fiesta!" —llamó, agitando sus largas patas con la brisa. A medida que las sombras crecieron, el bosque se llenó de risas e historias inquietantes, mientras que la araña se convirtió en la anfitriona perfecta para una mágica noche de Halloween.






