Descripción
En un día soleado, Ant-Man, conocido como Scott Lang, decide usar sus habilidades cada vez más reducidas para divertirse. Con una sonrisa traviesa en el rostro, se acurruca y se encuentra rodeado de objetos gigantes, como un lápiz y una taza, que ahora parecen enormes montañas en su pequeño mundo. Mientras explora este nuevo tamaño, se encuentra con desafíos inesperados, como un gato curioso que lo observa con interés. Scott, siempre creativo, utiliza su astucia para esconderse y jugar, recordando que, incluso cuando es pequeño, puede vivir grandes aventuras. La diversión y la adrenalina están garantizadas y no ve la hora de contarles a los Vengadores sus nuevas experiencias en el mundo de las miniaturas.






