Descripción
En el fondo del océano, una medusa llamada Lúcia nadaba con sus tentáculos en forma de corazón, esparciendo amor por donde pasaba. Era conocida por iluminar los arrecifes con su belleza única y su capacidad de hacer sonreír a los peces. Un buen día, Lúcia encontró un pececito triste que se sentía solo. Con un suave toque de sus tentáculos, Lúcia envolvió al pececito en un suave abrazo, y pronto su corazón se llenó de alegría. Juntos exploraron los arrecifes, rodeados de coloridos corales y flores marinas, extendiendo amor y amistad a cada rincón del océano. La medusa y el pez se volvieron inseparables, demostrando que el amor se puede encontrar de las formas más inesperadas.






