Descripción
Érase una vez, en la víspera de Halloween, una calabaza llamada Pipoqueira que soñaba con convertirse en la estrella de la fiesta. Con un sombrero de bruja hecho de papel de colores y lleno de estrellas brillantes, Pipoqueira decidió que sorprendería a todos en la noche mágica. Mientras los niños se preparaban para recoger dulces, ella se ubicó en un rincón luminoso del jardín, donde la luz de la luna creciente la resaltaba. Cuando cayó la noche, todos quedaron encantados con la calabaza de aspecto mágico, que trajo risas y alegría a la fiesta de Halloween. Pipoqueira se dio cuenta de que, aunque era solo una calabaza, su imaginación y valentía la hicieron especial en esa noche mágica.






