Descripción
En el corazón de Hogwarts, la Sala Común de Gryffindor estaba iluminada por el suave resplandor de las llamas de la chimenea, creando un ambiente acogedor donde los amigos se reunían después de largos días de clases y aventuras. Harry, Ron y Hermione estaban cómodamente sentados en lujosos sillones, rodeados de coloridos cojines y los carteles de la casa bailando suavemente en las paredes. Entre risas e historias de valentía planearon la siguiente expedición al Lago Negro, mientras el aroma del chocolate caliente impregnaba el aire. La amistad y la magia estaban en cada rincón, haciendo de ese espacio un verdadero hogar dentro de la escuela de magia.






